REFLEJOS DEL BEBÉ
MORO:
El proveedor de atención médica de su bebé verificará este
reflejo inmediatamente después del nacimiento y durante las consultas del niño
sano.
Para observar el reflejo de Moro, se coloca al bebé boca
arriba sobre una superficie suave y acolchada.
Se levanta la cabeza del bebé suavemente con suficiente
soporte para simplemente comenzar a quitar el peso corporal del cojín (Nota: el
cuerpo del niño no debe levantarse del cojín; solamente se quita el peso).
Luego, se suelta la cabeza en forma súbita, se deja caer
hacia atrás momentáneamente, pero se sostiene de nuevo con rapidez (no se
permite que golpee en la superficie acolchada).
La respuesta normal es que el bebé tenga una mirada de
sobresalto. Los brazos de los bebés deben moverse a los lados con las palmas
hacia arriba y los pulgares flexionados. El bebé puede llorar por un minuto.
Si se sujeta al bebé por las axilas y se lo coloca en
posición vertical sobre un plano recto como una camilla o el suelo, al sentir el
estímulo en la planta de los pies, se endereza y flexiona y estira sus
piernas alternativamente como si quisiera caminar.
PRENSIÓN PALMAR:
Este reflejo se presenta si usted pone un dedo en la palma
de la mano abierta del bebé. La mano se cerrará alrededor del dedo. El intento
de retirar el dedo hace que el agarre se apriete. Los recién nacidos tienen mucha
fuerza de prensión y casi que se pueden levantar si ambas manos están aferradas
a los dedos.
PRENSIÓN PLANTAR:
El reflejo de prensión plantar se refiere al movimiento de
arqueo que realizan los dedos de los pies del bebé ante un contacto.
El reflejo de prensión plantar puede lograrse cuando,
rozando con un lápiz la parte posterior del dedo pulgar del pie, se provoca que
los dedos se flexionen, llegando incluso a retener el objeto.
BUSQUEDA:
Este reflejo se presenta cuando se acaricia la mejilla del bebé.
El bebé girará la cabeza hacia el lado acariciado y comenzará a hacer
movimientos de succión con la boca.
SUCCIÓN:
Cuando los labios del bebé entran en contacto con el pezón,
comienza el proceso de succión, gracias a este reflejo se puede garantizar un
amamantamiento eficaz.
El reflejo de succión se activa también al contacto de los
labios del bebé con la tetina del biberón, del chupete o con un dedo, este
reflejo va desapareciendo poco a poco y da paso a un valor consciente de la
succión a partir de los 6 meses de edad.
TÓNICO ASIMÉTRICO DEL CUELLO:
Este reflejo se presenta cuando se mueve hacia el lado la
cabeza de un niño que está relajado y acostado boca arriba. El brazo en el lado
hacia donde la cabeza está orientada se extiende derecho lejos del cuerpo con
la mano parcialmente abierta, mientras que el brazo que queda lejos de la cara
se flexiona y el puño se aprieta fuertemente. Al girar la cara del bebé en la
otra dirección, se invierte la posición. La posición tónica del cuello a menudo
se describe como posición de esgrima, debido a que se asemejan a la pose de un
esgrimista.
GLABELAR:
Este reflejo sucede cuando se golpea repetidamente el centro
de la frente, un poco por encima de donde termina la nariz, de manera que los
ojos no puedan tener contacto con el examinador ni con el objeto que golpea
dicha zona.
Una vez golpeada la zona glabelar, como se describió
anteriormente, de forma breve pero enérgica, es cuando se produce el reflejo
glabelar, el cual consiste en un parpadeo constante y anormal por parte
del sujeto examinado.








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